«La CIBA es la apuesta del Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramanet por tener una política de igualdad y de feminismo fuerte y digna. Es un gran proyecto de ciudad, que lleva más de cinco años en funcionamiento», afirma Maria Freixanet, directora de Políticas de Igualdad del Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet. CIBA es un centro de recursos para mujeres que pone a su alcance herramientas para la mejora de su autonomía personal en todos los ámbitos de la vida. El equipamiento municipal agrupa varios servicios, entre ellos, el Centro de Información y Atención Integral a las Mujeres, que ofrece un completo acompañamiento a mujeres que sufren o han sufrido violencias machistas. "También, tenemos la mirada de la sensibilización y de la prevención a favor del buen trato entre hombres y mujeres y una última rama de economía feminista, donde facilitamos la capacitación y la alfabetización y el empoderamiento y el fortalecimiento de las mujeres", puntualiza Freixanet. Asimismo, está 'La CIBA menuda', que consiste en un acompañamiento a la pequeña infancia ya las familias con espacios de juego libre, de coeducación y de canguro. «Este es un momento clave, en el que se crean las primeras socializaciones de género. Lo público forma parte, se implica y coeduca dentro de la unidad familiar. Somos un despliegue de propuestas y apuestas políticas para acompañar a las mujeres de la ciudad hacia la autonomía vital y la libertad», apunta Freixanet.
Bajo el título 'El feminismo de datos frente a la desinformación en la era de la inteligencia artificial', la VI Jornada Internacional Data Feminism reunió a mujeres expertas para hablar sobre el papel del feminismo de datos, los datos abiertos y la inteligencia artificial responsable como herramientas para combatir la desinformación y reforzar la calidad democrática. «Una de nuestras líneas más importantes es aquella vinculada al conocimiento. Tenemos la conciencia de que nos encontramos en un momento en que cada vez más lo que es verdad y lo que no es verdad se mezclan y esa desinformación genera miedo, inseguridad y, a veces, situaciones de retroceso», explica Freixanet. El evento abordó cuestiones primordiales como, por ejemplo, el impacto de la desinformación en los derechos de las mujeres, los riesgos de los sistemas de inteligencia artificial alimentados con datos sesgados, el papel de los algoritmos en la polarización digital o las oportunidades que ofrecen las herramientas digitales, los observatorios y las visualizaciones interactivas para el debate público. «Creemos que es necesario promover una firme reflexión sobre el papel de los datos. Para nosotros este hecho tiene sentido en términos democráticos y en términos feministas, ya que desgraciadamente los derechos de las mujeres son los primeros derechos que están en la parrilla. Además, una jornada como ésta nos ayuda a hacer una mejor política pública en nuestro país y blindar nuestros derechos», dice Freixanet.

