«Somos una cooperativa de mujeres que nos dedicamos al servicio ya la formación con drones. Nos especializamos en tecnologías avanzadas y en proyectos de desarrollo sostenible», explica Tània Garnica, fundadora de la cooperativa Somos Dron . Dentro de los servicios aéreos con drones, la entidad ofrece servicios audiovisuales, servicios agrícolas, inspecciones técnicas, emergencias, topografías y un largo etcétera de posibilidades. «Hacemos todo lo que puedas imaginar, y lo hacemos aplicando el dron. De hecho, podríamos decir que muchos de nuestros servicios no están todavía inventados», manifiesta Garnica. La cooperativa Somos Dron actúa en Cataluña y en el Estado y cuenta con personas instructoras en las Islas Baleares, en Galicia, en el País Valenciano y en Cataluña. «Nos especializamos en la cooperación internacional. Hemos apoyado la creación de una cooperativa de mujeres en Bolivia, 'Las aviadoras del futuro, y ahora estamos trabajando en la creación de una escuela de formación de drones en Mozambique», afirma Garnica.
En Cunit, en el Baix Penedès, la entidad desarrolla un proyecto de drones aplicado a las emergencias. "Desde el año 2022, colaboramos con el Ayuntamiento de Cunit para aplicar el uso del dron en el salvamento marítimo y la vigilancia de las playas del municipio", puntualiza Garnica. «La colaboración surgió tras un rescate complicado, donde se dio la alerta por un posible ahogamiento y cuando el socorrista llegó se halló a dos personas. Esta situación, con un dron, se habría identificado mucho antes y se pudiera dimensionar mucho mejor. Afortunadamente, todo terminó en un susto y ambas personas pudieron ser rescatadas», añade David Marquínez, concejal de Nuevas Tecnologías, Información y Transparencia del Ayuntamiento de Cunit . Desde entonces, se ha formado un equipo técnico de más de una quincena de personas con profesionales de la Policía Local de Cunit y profesionales de los departamentos de Medio Ambiente, de Informática o de Urbanismo del Ayuntamiento de Cunit. Este año, se prevé ampliar las aplicaciones de estos innovadores recursos tecnológicos y destinar los drones para llevar a cabo las inspecciones técnicas del municipio o la supervisión de la limpieza de barrancos o arroyos del municipio.
«Pienso que cuando hablamos de tecnología no es el qué, sino el para qué. Los usos de la tecnología pueden ser tanto como nuestra imaginación. Los drones nos abren un abanico de posibilidades para cuidar el municipio y eso se traduce en un regreso hacia la ciudadanía», reflexiona Marquínez. «Históricamente, el ámbito tecnológico ha estado muy poco abierto a las mujeres. Desde aquí, animo a otras chicas a optar por disciplinas tecnológicas. Creo que al ámbito le falta mucho el amor de las mujeres», comenta Juliana Rodríguez, ingeniera aeronáutica y alumna del curso de aeronaves pilotadas de forma remota del Instituto Público de Seguridad y Movilidad de Barcelona Guineueta , que han realizado las sesiones prácticas en los espacios naturales del municipio.

