La Fundación Irla , la Coppieters Foundation y la entidad Accent Obert organizaron, a principios del mes de febrero, la jornada 'Lengua e Inteligencia Artificial: retos y oportunidades', donde se presentó el estudio 'La inteligencia artificial en el futuro de las lenguas europeas no hegemónicas' a cargo de Albert Cu. Actualmente, en Europa, existen veinticuatro lenguas oficiales reconocidas, pero más de sesenta lenguas regionales o minoritarias autóctonas que son habladas por unos cuarenta millones de personas. El encuentro puso el foco en reflexionar sobre las oportunidades, los desafíos y las estrategias de preservación que se abren en la era de la inteligencia artificial. «Vivimos en un momento en el que la inteligencia artificial está ganando mucho protagonismo y, por supuesto, no es neutral. Vivimos en un momento en que esta herramienta está cogiendo mucho protagonismo en nuestras vidas, en nuestra cotidianidad. Por tanto, no podemos rehuir del papel que queremos darle, que debemos darle, y lo vinculamos con las lenguas, porque, al final, la lengua es el instrumento que nos permite existir como sociedad, como comunidad», dice Raül Romeva de la Fundación Irla.
La jornada 'Lengua e Inteligencia Artificial' alertó de la vulnerabilidad de las lenguas con pocos recursos en la era de la inteligencia artificial es un reflejo y una amplificación de desigualdades socioculturales y desigualdades históricas profundamente arraigadas. «La inteligencia artificial recoge toda una serie de realidades que, si no se definen, si no se explican, si no se utilizan, no existen», añade Romeva. «Con el estudio, hemos detectado cuatro grandes bloques de oportunidades: la preservación y la documentación de mucha tradición oral, la facilidad de realizar aplicaciones y servicios personalizados de educación adaptados a la ciudadanía, la traducción y la accesibilidad, y la creación de contenidos», comenta Albert Cuesta, autor del estudio. También, en el marco del encuentro, se mencionaron algunos ejemplos donde la inteligencia artificial se pone al servicio de las lenguas europeas no hegemónicas: la experiencia catalana con el Programa AINA, la experiencia islandesa con OpenAI, la experiencia groenlandesa con la herramienta de traducción de inteligencia artificial para el diario Sermitsiaq, la experiencia basca proyecto E-STÓR y la experiencia galesa con Macsen.
En esencia, la jornada 'Lengua e Inteligencia Artificial: retos y oportunidades' destacó que las herramientas de traducción automática, reconocimiento de voz y generación de texto pueden revitalizar las lenguas con pocos hablantes, mientras que los chatbots y los asistentes virtuales facilitan el aprendizaje interactivo. Asimismo, el encuentro alertó de cómo la falta de datos de las lenguas no hegemónicas conduce a sesgos algorítmicos, errores gramaticales, alucinaciones y una homogeneización lingüística que perpetúa el dominio del inglés. "Queremos acompañar a lo largo de todo este proceso para que vaya hacia una dirección deseable", puntualiza Romeva.

