El Punt Òmnia Camins Fundació ha dinamizado un taller de programación que proponía la creación de un pequeño videojuego donde una superheroína luchaba contra las violencias machistas.

En el marco del Día Internacional de las Mujeres, el pasado martes 3 de marzo, el Punt Òmnia Camins Fundació dinamizó un taller de programación que proponía la creación de un pequeño videojuego donde una superheroína luchaba contra las violencias machistas. Pensado para niños de 6 a 12 años, la propuesta contó con una decena de niños y niñas participantes que compartieron un rato creando el personaje, diseñando los escenarios y disfrutando de la aventura. «Esta tarde es el turno de los más pequeños del Punt TIC. Mediante la programación con Scratch, vivimos una actividad muy especial, para que niños y niñas vean que las mujeres podemos programar, construir, crear y ser las protagonistas», afirmó Sílvia Hernández, dinamizadora del Punt Òmnia Camins Fundació.

Paralelamente, la misma tarde, el Punt TIC, que se encuentra en la calle Sant Antoni Abat, número 61, de la ciudad de Barcelona, acogió una nueva sesión del grupo de salud. «Una de nuestras participantes, Carmen, dinamiza un espacio autogestionado donde se abordan cuestiones como, por ejemplo, la soledad no deseada o la importancia de cambiar la mirada en torno a la salud», añadió Hernández. «El grupo se llama 'La otra mirada' y agrupa a personas interesadas en trabajar la salud de una forma alternativa», explicó Carmen Carrazoni, impulsora del grupo de salud. «La próxima semana, en el marco del 8M, contaremos con la Pepa Serra, medalla de honor de Barcelona por su contribución a la participación vecinal, y podremos compartir un gran rato con ella», dijo Carrazoni.

Estos días, el Punt Òmnia Camins Fundació organiza otras propuestas como, por ejemplo, actividades de investigación, proyecciones, juegos, dinámicas o acciones de solidaridad con motivo del Día Internacional de las Mujeres. «Somos Punt Òmnia desde el año 1999. De hecho, somos uno de los pioneros en Catalunya, desde aquí, desde el barrio del Raval, y hoy, veintiséis años después, seguimos con las mismas ganas», concluyó Hernández.