Recientemente, la Fundación Ferrer i Guardia ha publicado una nueva investigación en torno a la brecha digital de género y de cómo ésta incide directamente en la adolescencia y en la juventud. La nueva investigación surge de la necesidad de establecer el abordaje de las desigualdades sociodigitales como una prioridad de las políticas públicas, especialmente en una etapa vital en la que se consolidan oportunidades, trayectorias y formas de inclusión social. Bajo el título 'Brecha digital de género: los derechos digitales de la adolescencia y la juventud desde una perspectiva de género interseccional', la última investigación recoge los principales resultados y ofrece claves de lectura para impulsar políticas públicas que contribuyan a construir un entorno digital más justo y más equitativo. La nueva investigación contó con una primera parte de análisis documental y una segunda parte de grupos de discusión con profesionales y adolescentes y jóvenes, así como una prospección de experiencias locales e internacionales y una lectura de artículos divulgativos. En este sentido, la última investigación plantea reflexiones sobre cuatro dimensiones: desarrollo y entorno; participación; educación, cultura, ocio y juego, e identidad y privacidad. De la misma forma, la nueva investigación de la Fundación Ferrer i Guardia sitúa amenazas (la violencia digital de género y los estereotipos y las desigualdades), retos (la corresponsabilidad pública y el enfoque estructural y la protección efectiva) y oportunidades (la ciudadanía digital, la participación colectiva y la promoción de entornos más igualitarios).
La nueva investigación forma parte de la iniciativa 'ParticipaTIC' de la Fundación Ferrer i Guardia, que surgió en 2022 para analizar los derechos digitales de la infancia, la adolescencia y la juventud. En 2025, la cuarta edición de la iniciativa 'ParticipaTIC' puso el foco en un enfoque de género interseccional para profundizar en los factores estructurales, sociales, culturales y tecnológicos que reproducen la brecha digital y confirmó que el entorno digital es un espacio decisivo para el desarrollo, la socialización y la participación.

